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El primer rosado de Bodegas Roda tiene nombre, Perdigón

La elaboración se realiza a partir de mosto de lágrima de tempranillo y garnacha, que fermenta en barricas de roble francés de segundo uso. El vino permanece 15 meses en barrica y completa su afinado con un periodo adicional de reposo en botella antes de su comercialización.

Publicado: 22/01/2026 ·13:05
Actualizado: 27/01/2026 · 17:58
  • Rosado reserva perdigón 2023. -

Bodegas Roda ha presentado Rosado reserva perdigón 2023, el primer vino rosado de su historia y el primero concebido por la bodega como vino de guarda. El nuevo vino se suma a la oferta de la firma riojana con una propuesta basada en crianza, origen del viñedo y capacidad de envejecimiento.

El rosado procede mayoritariamente del viñedo Perdigón, una finca plantada en 1993 situada junto al río Ebro, en las proximidades del meandro de Tondón (Asturias), junto con pequeñas aportaciones de parcelas cercanas.

El viñedo, de 17 hectáreas, combina influencias climáticas continentales, atlánticas y mediterráneas, y se asienta sobre suelos calizos con presencia de margas.

La elaboración se realiza a partir de mosto de lágrima de tempranillo y garnacha, que fermenta en barricas de roble francés de segundo uso. El vino permanece 15 meses en barrica y completa su afinado con un periodo adicional de reposo en botella antes de su comercialización. El objetivo del proceso es dotar al rosado de estructura y estabilidad para su evolución a largo plazo.

En términos sensoriales, el vino presenta un color rosa salmón y un perfil aromático marcado por frutas de hueso, notas florales y matices minerales. Según Bodegas Roda, en boca ofrece volumen, frescura y persistencia, con una combinación equilibrada entre acidez y textura.

La producción de esta primera añada se ha limitado a 2.000 botellas, una cifra que la bodega prevé incrementar de forma gradual en futuras campañas, manteniendo un volumen reducido.

La cosecha 2023 estuvo condicionada por un año climático complejo, con escasas lluvias, episodios de heladas, tormentas de granizo y varias olas de calor durante el verano, factores que redujeron el rendimiento del viñedo, aunque no comprometieron la calidad de la uva.

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