El grupo cárnico Miguel España e Hijos consolida su crecimiento internacional y ya comercializa sus productos en más de 70 países de los cinco continentes. La exportación representa actualmente cerca del 40% de la facturación total de la compañía, que cerró 2025 con unas ventas de 72 millones de euros, un 7% más que el ejercicio anterior.
La evolución exterior de la empresa, que en 2026 celebra su 40ª aniversario, ha sido especialmente significativa durante las últimas dos décadas. Entre los principales destinos destacan Alemania, Hong Kong, Países Bajos o Japón, además de otras regiones donde la compañía continúa ampliando su actividad comercial. La empresa refuerza también su presencia en ferias y encuentros internacionales del sector alimentario y cárnico.
"Desde que comenzamos nuestra andadura hemos ido dando pequeños pasos hasta lograr la internacionalización de nuestros productos. Este crecimiento refleja el compromiso de la empresa y nuestra capacidad de adaptarnos a las necesidades de mercados internacionales diversos y exigentes. Seguiremos trabajando para llevar el sabor, calidad y la tradición de nuestros productos a más rincones del mundo", afirma Rubén España, director de Exportación de Miguel España e Hijos.
Entre los productos con mayor demanda internacional destaca el jamón curado, que representa cerca del 60% de la exportación de la compañía y continúa consolidándose como una de las principales referencias en mercados exteriores. Junto a él, el lomo embuchado mantiene un papel destacado, mientras que categorías como el chorizo y el salchichón siguen ganando presencia tanto en Europa como en otros mercados internacionales, señala la firma.
Por su parte, el segmento de productos loncheados supone aproximadamente el 35% del volumen comercializado, impulsado por la creciente demanda internacional de formatos más prácticos, adaptados a nuevos hábitos de consumo y orientados a la conveniencia.
INVERSIÓN MILLONARIA EN MODERNIZACIÓN
La compañía destaca como elemento clave de su crecimiento internacional su apuesta por "la calidad, la innovación y la seguridad alimentaria". Durante la última década, la compañía ha invertido cerca de 10 millones de euros en modernización, incorporación de tecnología y optimización de procesos productivos.
Entre las principales certificaciones obtenidas por la empresa destacan IFS y BRC, además del Consorcio del Jamón Serrano y el Consorcio del Chorizo, avales que garantizan el cumplimiento de los estándares internacionales más exigentes en calidad y seguridad alimentaria.




