El grupo cárnico Miguel España e Hijos conmemora en 2026 cuatro décadas de trayectoria en el sector de los productos curados. La compañía, con sede en Escalonilla, ha cerrado 2025 con una facturación de 71 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 7% respecto al ejercicio anterior.
Fundada en 1986 como una pequeña estructura de carácter familiar, la empresa ha desarrollado un modelo de crecimiento apoyado en la ampliación progresiva de su capacidad productiva. Hoy supera los 40.000 metros cuadrados de instalaciones industriales, tras varias fases de expansión que incluyeron nuevas áreas de secado, espacios logísticos y la adquisición de un secadero en Gerindote en 2007.
La compañía ha pasado de operar en cuatro mercados internacionales a tener presencia en más de 70 países, con un peso de la exportación cercano al 40% sobre la facturación total. Este proceso de internacionalización se ha apoyado en certificaciones de calidad, participación en ferias sectoriales y una estrategia de posicionamiento sostenida en el tiempo.
La firma ha reforzado su liderazgo en categorías estratégicas como el lomo embuchado, cuya producción alcanzó en 2025 las 2.350 toneladas, consolidándose como uno de los motores de crecimiento del catálogo. Junto a los jamones curados y otras especialidades.
Miguel Ángel España, gerente de la compañía, subraya que alcanzar los 40 años "es un orgullo y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad", y destaca que el crecimiento se ha basado en combinar tradición artesanal e innovación tecnológica para responder a un consumidor cada vez más exigente y a un entorno global altamente competitivo.
La notoriedad de la marca se vio impulsada también por hitos como la obtención en 2018 de dos Récord Guinness vinculados al jamón cortado a mano, acciones que contribuyeron a proyectar la imagen del producto español en el ámbito internacional. Paralelamente, la empresa ha mantenido una implicación activa en iniciativas de patrocinio deportivo, alineadas con valores como el esfuerzo y la superación.
El 40º aniversario marca así un punto de inflexión para Miguel España e Hijos, que afronta una nueva etapa con una estructura industrial consolidada, una base exportadora sólida y el objetivo de mantener un crecimiento sostenido dentro del sector cárnico.


