Chocolates Trapa cerró 2025 con una facturación de 85 millones de euros, lo que supone un crecimiento cercano al 38% respecto al ejercicio anterior y un resultado por encima de sus propias previsiones.
La evolución confirma que, en poco más de una década, la compañía ha pasado de una facturación de 1,5 millones a consolidarse entre los principales operadores del sector, apoyada en la diversificación de su catálogo, la ampliación de su distribución y la inversión industrial.
Fundada en 1891, la compañía ha vivido una transformación significativa desde 2013, cuando inició una nueva etapa bajo capital español. Desde entonces, ha encadenado crecimientos a doble dígito y ha logrado posicionarse entre los principales fabricantes de chocolate en el mercado nacional, compitiendo con grandes multinacionales. Actualmente, Trapa cuenta con presencia en las principales cadenas de distribución y exporta a más de 50 mercados internacionales.
Parte del crecimiento reciente se explica por la inversión industrial. La compañía ha destinado más de 60 millones de euros a la modernización de su planta en Palencia, lo que le ha permitido mejorar eficiencia y capacidad productiva.
En paralelo, la innovación se ha convertido en uno de los ejes clave. Con más de 300 referencias en su catálogo, Trapa ha adaptado su oferta a nuevas tendencias de consumo, incluyendo reformulaciones y la eliminación del aceite de palma, en línea con la demanda de productos más equilibrados.
Los resultados llegan además en un año simbólico: en 2026, la empresa celebra su 135 aniversario. Para acompañar esta efeméride, la compañía ha activado distintas iniciativas orientadas a reforzar su visibilidad y conexión con el consumidor. Entre ellas destacan el lanzamiento de nuevos formatos de sus bombones más icónicos y colaboraciones con otras marcas españolas como Interflora, Iberia Express o Viena Capellanes.
Con estos resultados, la compañía mantiene su hoja de ruta y fija el siguiente hito en los 100 millones de euros de facturación en 2027.


