APROMAR participó en una reunión convocada por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para analizar el impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre el sector pesquero y acuícola español.
El encuentro, en el que también participaron CEPESCA y FNCP, puso el foco en las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz y la disrupción en los flujos de petróleo y gas, factores clave para la actividad del sector.
Durante la reunión, APROMAR trasladó que la situación geopolítica supone un desafío directo para las empresas acuícolas, con impacto en varios frentes. Entre ellos, destacan el incremento del coste de las materias primas para piensos, vinculado al encarecimiento del gas natural, así como el aumento de los costes energéticos.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se mostró disposición a activar medidas de apoyo para mitigar el impacto económico y garantizar la continuidad de la actividad. Actualmente, los Estados miembros pueden conceder ayudas de hasta 40.000 euros por empresa, aunque el sector reclama una respuesta más amplia y coordinada a nivel europeo.

En este sentido, el próximo Consejo Europeo podría aprobar un marco excepcional similar al activado tras el inicio de la guerra en Ucrania, lo que permitiría reforzar el apoyo público al sector.
El gerente de APROMAR, Javier Ojeda, advirtió de que la escalada del conflicto genera un escenario de gran incertidumbre que afecta directamente a la competitividad de las empresas.
Asimismo, la FEAP, de la que forma parte APROMAR, ha trasladado estas preocupaciones a la Comisión Europea, alertando sobre la volatilidad de los precios y los retrasos en los suministros.
El sector reclama así medidas rápidas y coordinadas que permitan afrontar esta coyuntura y evitar un deterioro de la rentabilidad de las explotaciones acuícolas en España.




