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El tinto dulce de El Grifo, George Glas, renueva su imagen

La bodega más antigua de las Islas Canarias actualiza la imagen de su tinto dulce para reforzar el vínculo entre el vino y uno de los primeros testimonios escritos sobre Lanzarote y su viticultura.

Publicado: 23/09/2026 ·14:46
Actualizado: 23/09/2026 · 14:46
  • Tinto dulce de El Grifo, George Glas, con su nueva etiqueta.

El tinto dulce de El Grifo, George Glas, lanza una nueva imagen y convierte la etiqueta en una puerta de entrada a la historia que dio origen a su nombre: la del comerciante escocés George Glas, autor de uno de los primeros testimonios publicados sobre los vinos de Lanzarote, cuya primera edición de 1764 se conserva en la biblioteca del Museo de la bodega.

Con el rediseño de este tinto dulce, la marca propone una "lectura más completa de uno de los vinos con mayor carga histórica de su colección", señala. El cambio gráfico no responde a una nueva elaboración ni a un reposicionamiento de marca. Su objetivo es hacer visible el origen de un nombre que remite a una persona concreta, a un libro publicado en el siglo XVIII y a uno de los primeros testimonios escritos sobre la viticultura de Lanzarote. "No se trata de cambiar la identidad del vino, sino de presentar con mayor claridad el vínculo entre la botella, el patrimonio documental de El Grifo y la historia vitivinícola de Lanzarote", subraya la marca.

TESTIMONIO HISTÓRICO

El Grifo ha construido, a lo largo de los años, una biblioteca que conserva algunos de los testimonios más relevantes sobre la historia del vino en Canarias. Y George Glas fue una figura clave. Comerciante escocés, vivió durante varios años en Canarias. En 1764 publicó en Londres 'The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands', una obra en la que describió la geografía del archipiélago, sus habitantes y los vinos de Lanzarote. En una subasta celebrada en Londres, El Grifo adquirió un ejemplar de aquella primera edición. Dicho volumen es el documento que inspira este tinto dulce. 

El vino mantiene intacta la elaboración que lo ha definido desde su origen. Se produce exclusivamente con listán negro procedente de cepas prefiloxéricas cultivadas sobre ceniza volcánica. Tras la vendimia, los racimos se asolean durante diez días antes del prensado para concentrar naturalmente el fruto. 

La fermentación se interrumpe mediante la incorporación de alcohol vínico, preservando parte de los azúcares naturales de la uva, y el vino continúa después una crianza oxidativa, integrándose con una pequeña proporción de una cosecha anterior. "El resultado es un tinto dulce de marcada personalidad, con aromas de fruta escarchada, regaliz, pimienta negra, café y tostados, y una acidez que sostiene el conjunto y aporta equilibrio al dulzor", explica la compañía.

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