España ha avanzado de forma significativa en el reciclaje de los envases de cartón para bebidas y alimentos, gracias a la mejora de la infraestructura, la colaboración entre distintos actores industriales y la incorporación de nuevas tecnologías.
Este progreso ha permitido consolidar un modelo más circular en el que los materiales de los envases, una vez utilizados, pueden recuperarse y reincorporarse a la industria.

Mobiliario fabricado con materiales reciclados.
Tras su depósito en el contenedor amarillo, estos envases se someten a procesos de clasificación que separan la fibra de papel —que se recicla para nuevos productos papeleros— de la fracción conocida como polyal, compuesta por plástico y aluminio.
Durante años, este material ha representado uno de los principales retos del reciclaje, pero hoy España cuenta con capacidad suficiente para reciclar el polyal generado anualmente tras el consumo de envases.
Este avance ha sido posible, entre otros factores, gracias a acuerdos entre fabricantes de envases y recicladores especializados, que han permitido desarrollar y escalar procesos industriales de reciclaje mecánico. A través de estos procesos, el polyal se transforma en granza reciclada que puede utilizarse como materia prima en la fabricación de nuevos productos duraderos, reduciendo así la dependencia de materiales vírgenes.

Proceso de reciclaje en envases.
Una parte esencial de esta cadena se concentra en la Comunidad Valenciana, donde empresas especializadas como Trans Sabater han desarrollado soluciones tecnológicas para valorizar el polyal procedente de envases posconsumo y convertirlo en un material resistente y versátil, apto para distintas aplicaciones industriales.
Esta granza reciclada se incorpora posteriormente a la fabricación de productos de consumo y soluciones logísticas, manteniendo los requisitos de calidad y funcionalidad necesarios.

Granza de polyal reciclado.
El resultado es un ejemplo práctico de economía circular aplicada, en el que la colaboración entre compañías como Tetra Pak y recicladores especializados permite transformar un residuo complejo en un recurso útil, con menor impacto ambiental. Es un proceso que ya es una realidad en España y que pone en el ojo del huracán la importancia de reciclar correctamente los envases para garantizar el aprovechamiento de todos sus materiales.