El auge de las bebidas funcionales y el cambio en los hábitos de consumo siguen abriendo nuevas categorías en el lineal. En este contexto, Yosoy ha lanzado su primer chai listo para beber, una propuesta que refleja cómo el "momento café" evoluciona hacia alternativas más suaves, especiadas y vinculadas al bienestar.
Hasta ahora, el chai latte había encontrado su principal escaparate en cafeterías especializadas y entornos urbanos, donde ha crecido al calor de tendencias como el matcha o las bebidas vegetales. Su combinación de té negro y especias (canela, jengibre o cardamomo) lo ha posicionado como una opción intermedia entre el café y las infusiones tradicionales.
El salto al gran consumo, con formatos listos para beber, marca un punto de inflexión: la categoría empieza a consolidarse también en retail, siguiendo el camino de otras bebidas que nacieron en el canal horeca.
La propuesta de Yosoy combina té negro con una base de avena, incorporando especias y ofreciendo una textura cremosa pensada para replicar la experiencia de cafetería. El producto se comercializa listo para consumir, tanto en frío como en caliente, y se posiciona dentro del segmento de bebidas vegetales sin azúcares añadidos.
El lanzamiento llega tras el desarrollo de referencias vinculadas al matcha, una categoría que ha ganado tracción en los últimos años. Ahora, el foco se desplaza hacia el chai, que empieza a consolidarse como la siguiente ola dentro de las bebidas calientes alternativas.
Para el gran consumo, esto supone una oportunidad de ampliar el ticket medio con productos apoyados en tendencias de salud, conveniencia y exploración de nuevos sabores.




