Los Premios Innoval de Alimentaria 2026 han reunido más de 300 lanzamientos y han dejado un mapa bastante preciso de hacia dónde evoluciona el lineal: más proteína, más conveniencia, más sostenibilidad y nuevas formas de reinterpretar lo de siempre.
Lejos de conceptos abstractos, los premios vuelven a aterrizar en lo tangible: qué productos llegan (o llegarán) al supermercado y con qué propuesta de valor.
Uno de los grandes protagonistas de esta edición es Bagazitos, un snack elaborado a partir de bagazo cervecero (el residuo que queda tras fabricar cerveza).
El producto, impulsado por Corporación Hijos de Rivera, no solo introduce un ingrediente poco habitual en gran consumo, sino que lo hace para convertir un subproducto infrautilizado en un alimento funcional, con menos grasa y alto contenido en fibra y proteína.
El jurado lo ha premiado por partida triple (snacks, sostenibilidad y canal impulso).

Otra de las líneas que se consolidan es la búsqueda de nuevas fuentes de proteína. En este terreno destaca Ouegg, unos chips elaborados exclusivamente con clara de huevo deshidratada.
La propuesta rompe con la hegemonía vegetal en este segmento y plantea una alternativa diferente: snacks proteicos de origen animal con formatos y usos propios del aperitivo tradicional.
En paralelo, aparecen soluciones como el brócoli germinado con alta concentración de sulforafano, que lleva el concepto de superalimento a un nivel más funcional, o productos que combinan nutrición y conveniencia sin renunciar al formato snack.
Más allá de la disrupción, los Innoval también dejan claro que gran parte de la innovación pasa por dar una segunda vida a productos conocidos.
Es el caso de los Churro Bites rellenos de Nocilla, de Maheso, premiados en canal retail. La propuesta convierte un clásico del desayuno en un producto versátil, un snack, postre o acompañamiento listo en pocos minutos y pensado para airfryer o horno.

Otra categoría que gana peso es la de platos listos, especialmente en refrigerado. Aquí destaca Carretilla, premiada por su gama de recetas como berenjena rellena, calabacín o lasaña de boletus.
Son platos inspirados en la cocina tradicional, sin conservantes y con formato listo para consumir, que buscan competir no solo en conveniencia, sino también en percepción de calidad.

En el extremo más gastronómico aparece uno de los desarrollos más llamativos de la edición: la Pintura de Gamba de Caviaroli, doblemente premiada.
Se trata de una emulsión concentrada de gamba roja que funciona como salsa, aderezo y elemento decorativo.

El área Innoval podría percibirse como termómetro del sector, un espacio donde no solo se presentan novedades, sino donde se anticipa qué acabará ocupando espacio en el lineal.




