La Asociación Profesional de Detallistas de la Alimentación de España (Aprode) ha mostrado su "preocupación" por el incremento del absentismo laboral en sector del comercio y valora de forma positiva la nueva estrategia del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones destinada a monitorizar las bajas laborales reiteradas.
Ante un escenario donde el absentismo en el comercio de proximidad escala hasta el 14%, esta entidad urge a implementar los mecanismos de seguimiento temprano propuestos por el Gobierno para mitigar un impacto económico que ya supone un coste sistémico de 16.500 millones de euros anuales para las arcas públicas.
Aprode recuerda que el sector de la alimentación de proximidad atraviesa una "coyuntura de alta presión operativa" ya que, según el último Informe de Absentismo de Randstad Research, el absentismo en el sector servicios se sitúa en el 6,6%, con un incremento interanual del 7% en el volumen de personas que no acuden a su puesto de trabajo.
Esta realidad tiene un impacto destacado en los establecimientos detallistas. Bartolomé Servera, presidente de la Asociación de Distribución de Alimentos, Bebidas y Limpieza, declara que el pequeño comercio registra tasas de absentismo que oscilan entre el 11% y el 14%. A diferencia de las grandes superficies, las pymes carecen de flexibilidad para cubrir estas vacantes, viéndose obligadas a sobredimensionar sus plantillas para garantizar el servicio.
En este sentido, la Asociación insiste en que los nuevos convenios colectivos deben diferenciar explícitamente entre las unidades de menos de diez trabajadores y las grandes cadenas de distribución.
"No podemos seguir gestionando el pequeño comercio con las mismas métricas que las grandes superficies. Para un detallista, una baja recurrente no es solo un coste, es la imposibilidad de abrir el mostrador. La reforma que propone el Ministerio pone el foco en la gestión eficiente: algo vital para que el pequeño comercio no desaparezca", asegura Antonio López Vaquero, presidente de Aprode.
EJE CENTRAL DE LA REFORMA
El nuevo modelo de control ministerial prevé activar un seguimiento temprano para trabajadores con dos o más bajas en un año, basándose en tres pilares:
- Detección precoz de patrones: identificar perfiles reincidentes para evitar que la falta de supervisión cronifique los procesos.
- Coordinación administrativa: creación de unidades especializadas en el INSS que integren información clínica y tiempos de espera de los servicios de salud.
- Reducción de demoras: intervenir en los procesos que se prolongan artificialmente debido a la falta de pruebas diagnósticas o revisiones.
Aprode recalca que estas medidas buscan profesionalizar la gestión de un sistema mediante las competencias autonómicas y estatales. "La reforma es fundamental para evitar la cronificación administrativa de las bajas", sostiene el presidente de esta entidad.
Complementariamente al plan del Ministerio, Aprode reclama:
- Agilidad informativa: un sistema de comunicación fluido entre la Seguridad Social y la empresa para prever reincorporaciones y planificar turnos.
- Incentivos a la contratación: ayudas fiscales para cubrir bajas prolongadas o frecuentes, protegiendo la rentabilidad del pequeño detallista.
- Prevención adaptada: programas de salud laboral específicos para las patologías más comunes en el sector de la alimentación de proximidad.
- Apoyo y prevención en la salud laboral: fomentar un ambiente laboral saludable y realizar un seguimiento de forma frecuente mediante KPI’s.
