La panadería artesanal española afronta el reto de incorporar una nueva generación de profesionales capaz de garantizar la continuidad del oficio. El relevo generacional y la formación vuelven a situarse entre los principales desafíos de un sector compuesto por alrededor de 12.000 empresas de panadería y pastelería artesana y tradicional, fundamentalmente micropymes y pymes, según la Confederación Española de Organizaciones de Panadería y Pastelería (Ceoppan).
La entidad ha situado este año la formación entre los pilares fundamentales para asegurar el relevo generacional y la profesionalización del sector. Una necesidad que se enmarca en un desafío más amplio del mercado laboral español: el último Informe de Tendencias del Mercado de Trabajo en España 2026 del Observatorio de las Ocupaciones del Sepe estima que alrededor del 80% de las oportunidades de empleo que se generen durante la próxima década serán de reposición, principalmente como consecuencia de las jubilaciones.
El desafío de atraer profesionales convive, además, con la vigencia del pan como alimento básico. Según el informe del consumo alimentario en España publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Mapa), los hogares españoles consumen alrededor de 27,5 kilos de pan por persona al año, lo que supone un aumento frente a 2024 (0,2 %).
FORMACIÓN DE PROFESIONALES
En este contexto se enmarca el itinerario formativo en Panadería Artesanal que Fundación Adsis y Puratos desarrollan desde 2022, con el objetivo de acercar a jóvenes de entre 18 y 30 años a un oficio con oportunidades profesionales y mejorar su empleabilidad a través de la formación.
Desde su puesta en marcha se han desarrollado ocho ediciones en Barcelona y Madrid, en las que han participado 111 jóvenes. De las 80 personas que han completado la formación y obtenido la certificación, 71 se han incorporado posteriormente al mercado laboral, lo que supone una tasa de inserción del 89%.
En la edición de 2026 participan 31 jóvenes: 15 en Barcelona y 16 en Madrid, con una media de edad de 21 y 26 años, respectivamente.
El programa combina formación específica en panadería y pastelería artesanal y manipulación de alimentos con el desarrollo de competencias profesionales y herramientas para la búsqueda de empleo, y culmina con formación práctica vinculada al sector.
La necesidad de nuevos profesionales coincide con una evolución del propio mercado. Las panaderías y pastelerías de especialidad, los obradores artesanales y la demanda de panes de calidad están recuperando técnicas tradicionales como la masa madre, las fermentaciones largas y el trabajo artesanal, generando nuevas oportunidades para la profesionalización del oficio.




