El snack saludable sigue ganando terreno en el gran consumo y Vitaldin quiere reforzar su posición en este segmento. La compañía relanza su gama de barritas proteicas y wafers con una imagen renovada y una nueva referencia que apunta directamente a una de las tendencias del momento: el caramelo salado.
La categoría de snacks proteicos se encuentra en plena expansión, impulsada por un consumidor que busca alternativas más funcionales, pero también más indulgentes, alejándose del perfil más técnico o deportivo que tradicionalmente ha marcado este tipo de productos.
El sabor, clave para ampliar la categoría
La principal novedad es el Protein Wafer de caramelo salado, una referencia que combina oblea crujiente, relleno cremoso y cobertura de chocolate, con un perfil nutricional basado en un 30% de proteína y sin azúcares añadidos.
El rediseño del packaging busca conectar con un público más amplio, no necesariamente vinculado al deporte, en línea con la evolución del mercado hacia propuestas más accesibles y menos especializadas.
Este reposicionamiento responde a la normalización de los productos funcionales en el lineal, donde compiten cada vez más con snacks tradicionales en términos de sabor, formato y conveniencia.
Conveniencia y consumo en movilidad
Otro de los ejes del relanzamiento es la portabilidad. Formatos individuales, fáciles de transportar y consumir en cualquier momento, refuerzan su papel como alternativa rápida dentro de un estilo de vida activo.
En este contexto, el snack proteico deja de ser un producto de nicho para convertirse en una categoría transversal, donde la clave ya no es solo el aporte nutricional, sino también la experiencia de consumo y la facilidad de uso.


