Dachser ha celebrado una jornada en Madrid donde ha expuesto sus avances en el paso de los proyectos piloto a la aplicación real de nuevas tecnologías en sus terminales y almacenes logísticos.
Esta empresa familiar, con sede en Kempten (Alemania), cuenta con aproximadamente 37.500 empleados y 427 ubicaciones en 42 países. En 2025 alcanzó unos ingresos consolidados de 8.300 millones de euros, gestionó 86,2 millones de envíos y movilizó 46,7 millones de toneladas. En Iberia dispone de 68 delegaciones y una plantilla de 3.310 personas; durante el último ejercicio gestionó 14 millones de envíos, con un peso total de 3,4 millones de toneladas.
En concreto, localizar una mercancía con rapidez, reducir desplazamientos innecesarios, anticipar los volúmenes que llegarán al día siguiente o evitar que un trabajador tenga que soportar repetidamente cargas de decenas de kilos, son algunos de los retos que la compañía aborda a través de su programa de investigación y desarrollo para incorporar nuevas tecnologías y procesos a las terminales de tránsito y almacenes de su red europea.
Según indica la empresa, el objetivo es probar soluciones en condiciones reales, medir su utilidad y extender aquellas capaces de mejorar la operativa y responder a los retos de digitalización y sostenibilidad. Estas tecnologías se han presentado en el citado encuentro, concebido con un formato experiencial, que busca trasladar la conversación sobre sostenibilidad e innovación desde la teoría a la aplicación práctica, mostrando desarrollos que ya se están probando o incorporando a la operativa logística de Dachser.
"La innovación sólo tiene sentido cuando genera un impacto real. En logística, eso significa utilizar la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial para hacer los procesos más eficientes y sostenibles, pero también para apoyar a las personas en su trabajo y responder mejor a las necesidades de los clientes", ha señalado Stefan Hohm, Chief Development Officer y miembro del Executive Board de Dachser, durante la jornada.
"España y Portugal son mercados dinámicos en plena transformación logística, con una alta exigencia de servicio y una presión creciente sobre la eficiencia de las operaciones. Incorporar nuevas tecnologías nos permite adaptar nuestra red a esa realidad, mejorar la capacidad de respuesta y seguir evolucionando sin perder de vista la seguridad y la calidad del servicio", ha apostillado Celestino Silva, director general de European Logistics Dachser Iberia.
TERMINAL INTELIGENTE
Uno de los desarrollos que ejemplifican este cambio es @ILO —Advanced Indoor Localization and Operations—, el gemelo digital desarrollado por Dachser junto al Instituto Fraunhofer IML. En una terminal logística que puede alcanzar dimensiones similares a las de un campo de fútbol, encontrar rápidamente un determinado bulto no es una cuestión menor. @ILO crea una representación digital de lo que está ocurriendo dentro de la instalación y permite identificar y localizar las mercancías prácticamente en tiempo real.
El sistema utiliza códigos Data Matrix colocados en los bultos y varios centenares de unidades ópticas instaladas en el techo. De este modo puede identificar, localizar y medir automáticamente la mercancía durante su entrada, estancia y salida de la terminal, eliminando determinados procesos manuales de escaneo. Los profesionales pueden consultar en sus dispositivos la posición de los envíos y de los equipos de manutención, lo que agiliza la búsqueda y los procesos de carga.
La tecnología permite además vincular automáticamente un bulto con el vehículo que lo está desplazando dentro de la terminal. El resultado es una fotografía digital constantemente actualizada de la operativa.
UNA 'MOCHILA' PARA LEVANTAR PESO
Descargar mercancías, preparar pedidos o trasladar determinados productos siguen siendo tareas físicamente exigentes en los almacenes. Dachser comenzó a experimentar con exoesqueletos en 2019. Los primeros sistemas eran pasivos y redistribuían las fuerzas soportadas por el trabajador. La evolución tecnológica ha permitido incorporar posteriormente modelos activos, equipados con motores eléctricos y sistemas que detectan el movimiento y asisten al usuario cuando se agacha, se incorpora o transporta peso.
Estos dispositivos se llevan de manera similar a una mochila y permiten regular el nivel de asistencia. En las pruebas realizadas por Dachser, el sistema puede hacer que levantar un objeto de 30 kilos suponga para el usuario un esfuerzo comparable al de levantar aproximadamente cinco, descargando presión sobre los discos intervertebrales, los hombros y la musculatura de la espalda.
La finalidad no es trabajar más deprisa, señala la compañía. El objetivo es reducir el desgaste físico acumulado durante la jornada, mejorar la ergonomía y prevenir lesiones derivadas de movimientos repetitivos o manipulación de cargas. Esta tecnología ha sido probada también en condiciones reales en el centro logístico de Dachser en Valencia y, tras los resultados de los pilotos, la compañía ha avanzado en su utilización en distintas ubicaciones.
VEHÍCULOS AUTÓNOMOS
Otra de las líneas de trabajo es la automatización de los movimientos internos mediante AMRs (Autonomous Mobile Robots). Estos vehículos transportan mercancías entre distintos puntos del almacén sin necesidad de que un operario realice cada desplazamiento. En las pruebas desarrolladas por Dachser pueden recoger y depositar palés automáticamente y reciben las órdenes de transporte desde Mikado, el sistema de gestión de almacenes de la compañía.
A partir de esas instrucciones, el vehículo calcula la ruta para realizar la operación. Sensores instalados a distintas alturas monitorizan continuamente el entorno: si aparece un obstáculo, puede reducir la velocidad, detenerse o buscar otra trayectoria. En las pruebas realizadas, la velocidad máxima está limitada a 5 km/h para facilitar la convivencia con personas y otros equipos dentro de las instalaciones.
El siguiente paso es avanzar hacia entornos en los que varios vehículos autónomos puedan coordinar movimientos y tareas entre sí. La automatización deja así de centrarse en una máquina aislada para empezar a gestionar flotas de equipos que colaboran dentro de un mismo espacio.
REDUCCIÓN DE EMBALAJES
La Dachser Retail Box es otra innovación que aborda un problema mucho más cotidiano: cómo transportar mercancía hasta el punto de venta reduciendo embalajes y operaciones de manipulación.
Desarrollada inicialmente para la industria de la moda y ampliada posteriormente a sectores como cosmética y electrónica, se trata de una estructura reutilizable, cerrada y bloqueable, que permite transportar productos desde el centro logístico hasta la tienda sin recurrir a determinados embalajes de un solo uso.
La solución facilita además la reposición en el establecimiento y puede incorporar sistemas digitales de seguimiento para aportar visibilidad sobre la mercancía durante el transporte.




