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El vacuno de carne gallego cerró 2025 con una notable mejora de la rentabilidad

Según los resultados de un estudio elaborado por la Fundación Juana de Vega sobre los costes de producción del vacuno de carne en Galicia durante 2025, presentados por el Grupo Operativo Red Gallega de Granjas Modelo.

Publicado: 22/10/2026 ·13:46
Actualizado: 22/10/2026 · 13:46

(De izq. a dcha.) Alfonso Ribas, director del Área de Investigación e Innovación de Fundación Juana de Vega; Luis Vázquez, director de Promoción del Consejo Regulador de las IGPs Ternera Gallega y Vaca Gallega-Buey Gallego y el director de la Fundación Juana de Vega, José Manuel Andrade.

El Grupo Operativo Red Gallega de Granjas Modelo presenta, en la sede del Consejo Regulador de las IGPs Ternera Gallega y Vaca Gallega-Buey Gallego, los resultados de un estudio elaborado por la Fundación Juana de Vega sobre los costes de producción del vacuno de carne en Galicia durante 2025. El trabajo constata una mejora notable de la rentabilidad de las explotaciones, impulsada por la fuerte revalorización de los animales, pero también advierte de la vulnerabilidad de esta recuperación ante la caída de los precios y las presiones sobre los costes de producción que está experimentando el sector en 2026.

El estudio revela que los ingresos medios de las explotaciones alcanzaron en 2025 los 110.572 euros anuales, frente a unos costes de producción de 82.916 euros, incluyendo la remuneración imputada al trabajo de las personas propietarias. Esto dejó un margen económico de 27.656 euros por explotación, frente a los 2.665 euros registrados en 2024.

Expresado por kilogramo comercializado, el coste de producción se situó en 7,45 €/kg y los ingresos totales, incluidas las subvenciones, en 9,94 €/kg, con un margen de 2,49 €/kg, frente a los 0,25 €/kg del año anterior. La principal explicación de esta mejora fue la subida de los precios de los becerros, cuyo precio medio percibido por las granjas pasó de 5,97 €/kg canal en 2024 a 7,29 €/kg en 2025, un incremento del 22 %, según los datos que se deriva del estudio hecho por la Fundación Juana de Vega.

Los margenes 2026 amenazados 

La favorable situación de 2025 contrasta con la evolución del mercado durante el 2026, en el que los datos oficiales y las cotizaciones de diferentes lonjas muestran una corrección de los precios del vacuno de carne, aunque de distinta intensidad según las categorías de los animales. Según el informe trimestral de septiembre de 2026 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la cotización nacional de la ternera registró un descenso interanual del 4%, mientras que en la categoría de añojos la caída alcanzó el 13%. Esta tendencia también se observa en otras lonjas españolas, como la de Binéfar (Huesca), donde determinadas categorías de machos de vacuno de carne acumulan descensos interanuales de entre el 13% y el 15% en octubre de 2026.

La corrección de los precios se produce en un contexto de debilidad de la demanda interna y fuerte caída de las exportaciones de animales vivos. Según los datos del MAPA, el consumo de carne fresca de vacuno en los hogares españoles disminuyó un 10,2% en el primer semestre de 2026, mientras que las exportaciones de bovinos vivos disminuyeron un 64% en volumen. Por el contrario, la producción de carne se mantuvo relativamente estable, lo que apunta a la debilidad de la demanda como uno de los factores que están tirando de los precios a la baja.

A esta situación se suman las tensiones en los mercados energéticos y de materias primas derivadas del contexto geopolítico internacional, especialmente del conflicto en Oriente Medio, que introducen nuevas presiones sobre los costes de los combustibles, el transporte, los fertilizantes y la alimentación animal. A estos factores se añaden los efectos de la sequía, que redujo la disponibilidad de pastos y forrajes en las explotaciones afectadas y obliga a incrementar la compra de alimentos para el ganado, con el consiguiente aumento de los costes de producción.

Oportunidades de mejora

Además de los resultados económicos, el estudio identifica importantes oportunidades para mejorar la eficiencia productiva mediante la gestión y el manejo de los rebaños. Las explotaciones analizadas registraron un índice de fertilidad del 81 %, un intervalo medio entre partos de 418 días y una mortalidad de los becerros próxima al 11 %, concentrada principalmente en el momento del parto y en las primeras semanas de vida. La mejora de la eficiencia reproductiva y la reducción de la mortalidad permitirían aumentar el número de terneros comercializados por vaca, aprovechando mejor los recursos de las explotaciones y contribuyendo a reducir los costes de producción por
kilogramo de carne.

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