La D.O. Cava ha presentado las tres líneas de trabajo que estructurarán su actuación en los próximos meses con el objetivo de reforzar la sostenibilidad del viñedo y del conjunto del sector del cava "ante un escenario climático y de mercado cada vez más complejo", señala la entidad.
El plan se ha compartido en el marco de una jornada de trabajo celebrada en la sede de la Denominación, que, por primera vez desde su fundación, ha reunido a representantes de las principales organizaciones agrarias y asociaciones de viticultores vinculadas a ella, entre las que figuran Unió de Pagesos, Jarc, Associació de Viticultors del Penedès, Gremi de la Pagesia Catalana, Asaja, Viticultors del Pla de Manlleu, Unión de Uniones y la Asociación de Viticultores de Requena. El encuentro ha permitido compartir un diagnóstico común sobre los retos que afronta la viticultura y avanzar en una respuesta coordinada y compartida entre los distintos territorios productores.
La iniciativa parte de una constatación compartida por todos los agentes reunidos: el cambio climático y las oscilaciones de mercado derivadas del mismo han modificado de manera estructural las condiciones en que opera la viticultura. Ante este escenario, el Pleno de la D.O. Cava quiere anticiparse y articular, junto con viticultores, elaboradores, organizaciones agrarias y administraciones, una respuesta estructural que permita preservar la viabilidad del viñedo y la competitividad del sector.
EQUILIBRIO DE MERCADO Y ESTABILIDAD
De este modo, el Pleno de la D.O. Cava impulsará un conjunto de medidas orientadas a reforzar el valor del cava a lo largo de toda la cadena y favorecer un mejor equilibrio entre oferta y demanda, con el objetivo de que las oscilaciones en el volumen de cada cosecha no se trasladen de manera directa al mercado y al precio de la uva.
Aunque la fijación de precios no forma parte de las competencias del Consejo Regulador, la D.O. Cava se compromete a trabajar para identificar, dentro del marco regulatorio vigente, mecanismos que puedan aportar más referencias, estabilidad y previsibilidad de cara a la vendimia de 2027.
En paralelo, se revisará el funcionamiento de la provisión de garantía cualitativa (PGQ) para valorar cómo puede contribuir de manera más eficaz al equilibrio del mercado, y se analizará la necesidad de activar medidas estructurales adicionales ante la nueva realidad climática y productiva, incluyendo posibles mecanismos de ajuste de la superficie de viñedo u otros instrumentos previstos para situaciones de desequilibrio.
A partir de este análisis, la D.O. Cava señala que trabajará con el Ministerio de Agricultura, la Generalitat de Cataluña, la Representación de la Comisión Europea y la Oficina del Parlamento Europeo, junto con el resto de las administraciones competentes, para determinar qué instrumentos y recursos públicos pueden contribuir a garantizar un ajuste ordenado entre el potencial productivo y la demanda real del mercado. En este marco, se explorará la activación de posibles ayudas que permitan adaptar, cuando sea necesario, la superficie de viñedo y los volúmenes de producción, siempre con criterios de sostenibilidad ambiental, preservación del paisaje vitícola, continuidad de las explotaciones y competitividad del conjunto del sector.
El sector del cava genera más de 2.000 millones de euros de actividad, cerca de 12.000 puestos de trabajo y destina aproximadamente el 60% de sus ventas a la exportación, con presencia en más de 150 países.
La D.O. Cava elaborará también un estudio detallado de la vendimia 2026, con datos sobre producción, rendimientos y evolución del mercado. El documento permitirá comparar los resultados con campañas anteriores, identificar tendencias y disponer de un diagnóstico riguroso que ayude a orientar de manera proporcionada las decisiones del sector y las propuestas que se trasladen a las administraciones.
"El Cava es uno de los sectores más estratégicos de este país, y queremos defenderlo juntos. Tenemos por delante un reto exigente, pero también una oportunidad real de construir un modelo más justo, más sostenible y con futuro para todos los eslabones de la cadena", ha señalado Marta Vidal, presidenta de la D.O. Cava, que ha liderado la jornada en representación del Consejo Regulador.
La hoja de ruta de este plan prevé reuniones bilaterales con las administraciones implicadas, encuentros territoriales con los viticultores y el desarrollo progresivo de las medidas planteadas.




