| Vendimia 2007 en Madrid, grandes expectativas |
Madrid,
octubre 2007.- El pasado 21 de agosto comenzó la vendimia en la Denominación de
Origen Vinos de Madrid, en la subzona de San Martín con la temprana albillo, con
un retraso cercano a los 10 días con respecto a un año normal. En general, se ha
producido un retraso en el momento de la vendimia con respecto a años
anteriores, que oscila entre 7 y 15 días según variedad y zona.
A la fecha de hoy se empieza a generalizar la cosecha de la variedad
tempranillo, dejando atrás las variedades de ciclo más breve significativo de la
DO, como son la merlot y la moscatel de grano menudo. Quedan por delante la
garnacha, la cabernet sauvignon y la syrah en tintos y la malvar y airén en
blancos.
Tras un otoño extremadamente lluvioso y un invierno suave, la campaña comenzó
con normalidad, con un desborre algo retrasado y sin incidencias en la
brotación, gracias a la ausencia de heladas primaverales.
El día 20 de Mayo se produjeron varias tormentas de granizo que causaron daños
importantes en numerosos municipios de la subzona de Arganda: Campo Real,
Valdilecha, Arganda, Perales de Tajuña, Valdelaguna, Chinchón, Villaconejos y
Colmenar de Oreja. En términos generales, el viñedo afectado se recuperó bien en
cuanto a la cicatrización de heridas y nueva brotación de vegetación, no así en
lo referente a las pérdidas de cosecha dejando en esto términos municipales del
corredor del Henares, daños signifícativos y de importancia.
Por otro lado, las lluvias abundantes y continuadas que se registraron en la
primavera, acompañadas de temperaturas suaves y la benevolencia de las
temperaturas estivales y las noches frescas, nos dan las notas discordantes que
por un lado nos ha dejado brotes de mildiu y oidio, en todas las subzonas, y por
otro lado una magnífica maduración emparejada de los azúcares y polifenoles lo
que hacen pensar en una altísima calidad de los vinos producidos
Sin embargo, las condiciones climáticas de esta campaña han favorecido a
aquellas parcelas de viñedo en las que se ha realizado una protección
fitosanitaria adecuada, ya que se ha mantenido la reserva hídrica en el suelo
durante el periodo vegetativo (rompiendo con la tendencia de sequía de años
anteriores) y se han producido unas condiciones óptimas para un correcto
crecimiento y maduración de la uva, con temperaturas muy frescas y buena
iluminación en verano.
Cuantitativamente esperamos un recorte cercano al 20% en el volumen de cosecha
con respecto a una vendimia normal, esperando una cosecha cercana a los 22-23
millones de kilos de uva.
Lo más significativo a la fecha de hoy son las expectativas cualitativas debido
a las temperaturas tan adecuadas a la enología moderna